jueves, 4 de diciembre de 2014

La Navidad de Pablito (Mario Roncal Toral)

Pablito: Siete años, mendigo con cinco años de experiencia, experto en caminatas con o sin zapatos, hábil en el arte de sortear el tráfico endemoniado de la ciudad y creativo hasta el asombro.

Veinticuatro de diciembre. Pablito ha bajado como siempre a las siete de la mañana, desde el cementerio a la Pérez Velasco, su primera estación de trabajo. Hoy quería quedarse un rato más tendido en la payasa que compartía con sus dos hermanos: Juan de 14 años y Celia de seis. Pero su madrastra lo sacó a empujones.

Cuando hacía cola para alcanzar el grifo y lavarse la cara, sintió como si la oreja se le desgarrara y le fuera arrancada de cuajo. La madrastra pensaba que la cara sucia daba más lástima y que los beneficios serían mayores. Tuvo que salir con el olor de la modorra a cuestas.

En el trayecto recordó cuando las faenas las cumplía acompañado de su madrastra, Asunta. Estaba obligado a correr literalmente la ruta, tenía que igualar el paso de una mujer adulta, robusta y de pésimo carácter. El retorno era siempre la peor parte. Nunca fue lo mismo subir que bajar; como tampoco era lo mismo caminar fresco y descansado en la mañana, que trepar molido después de una jornada de catorce horas.

Después de todo, fue un alivio el trabajo “independiente”. Claro que Asunta se encargó de calcular minuciosamente las recaudaciones, y asignar el cupo correspondiente a cada uno de los hijos; en realidad sólo Celia era su hija, por lo que disfrutaba de algunos pequeños privilegios. Establecido el monto, era fácil establecer las sanciones por incumplimiento.
Estaba cansado. En los días navideños el horario de su mendicidad se extendía por varias horas más de lo habitual. Por supuesto que Asunta realizaba previamente el cálculo de las recaudaciones por las horas extra.

Mientras se abría paso entre la muchedumbre, descortesía incluida, pensaba en los gorditos disfrazados de rojo que encontraba a cada paso. Sabía que eran ciudadanos comunes contratados para llamar la atención de los posibles clientes;  pero la existencia real de un verdadero Papá Noel, significaba para Pablito un verdadero laberinto.
No podía comprender la existencia de un personaje teóricamente bueno y prácticamente cruel. Estaba convencido de que Papá Noel era un invento de los ricos, para los ricos.

El día no fue bueno; mucha lluvia y pocos generosos. Pablito tenía hambre, pero no era posible gastar las monedas del cupo.
Cuando en las recaudaciones se producía algún superávit, el muchacho utilizaba el bolsillo izquierdo para guardar las monedas sobrantes; las del derecho eran para entregarlas a la madrastra. Nunca hubo mucho de sobra, menos capacidad de ahorro; el dinero alcanzaba apenas para saciar el hambre dos o tres veces a la semana.

Cuando anocheció, el niño estaba agotado. No era posible regresar a casa, eso significaría la consabida paliza, además el ayuno obligatorio. El sistema establecido era simple: Asunta contaba dos veces el dinero, si estaba de acuerdo a sus expectativas, autorizaba al muchacho hurgar en las ollas y comer. Si faltaban monedas, lo castigaba con una vara y le ordenaba dormir sin alimento. Era preferible vagar por un tiempo más y tentar suerte entre la vorágine enloquecida en el lleva y trae de regalos, paquetes, alcohol e insensibilidad.

Se detuvo frente a una inmensa vidriera y contempló asombrado a un señor gordo y grande que parecía comprarlo todo. Pensó que al sujeto le haría falta un camión para transportar su “cariño” hasta su casa. Eran tantos los paquetes adornados y tantos los billetes que el señor gordo entregaba a la cajera, que a Pablito le dieron náuseas repentinas. Eran de esos billetes con números largos que el niño sólo había visto en las manos de los cambistas.
Hasta que el señor salió, seguido de varios ayudantes que cargaban todo lo que podían sus espaldas. Idas y venidas, ajetreo, resoplaban y jadeaban entre el tumulto. Se hacía tarde y al señor le preocupaba el tráfico. ¡Una camioneta repleta de regalos!, ¿Tendrá tantos hijos?. La camioneta partió.

Pablito quedó absorto y tropezó con una voluminosa caja: el señor gordo había olvidado un regalo. ¿Será ese Tonka que tantos sueños le trajo?. Era un regalo, pero no se lo habían regalado; dicen que Papá Noel no se olvida los regalos, que los deja a propósito y a domicilio. Dicen que Papá Noel...
¡bah!.
El niño tomó la caja y corrió al encuentro de la camioneta, no la habían dejado para él, y así no servía. El tráfico favorecía, una cuadra y media de carrera y listo. El señor gordo esperaba impaciente el cambio de color del semáforo cuando el niño golpeó su ventana. No le prestó atención pensando que el muchacho sólo quería una limosna. Pablito se adelantó y se paró frente a la camioneta mostrando la caja que ya le pesaba demasiado.
Entonces el señor recibió el paquete, agradeció con un gruñido y partió.

Pablito emprendió cabizbajo el camino a casa. Estaba resignado. No habría regalo, no había completado el cupo, no habría cena y las palizas no llenan el estómago. Pensó en cómo sortear los varillazos, al menos algunos; pensó en su padre, borracho como una cuba, festejándose solo; en su hermano cenando o golpeado y durmiendo.
De pronto alguien se detuvo frente a él, era un señor gordo, pero otro.
Éste tenía disfraz rojo y blanco, linda barba y mirada dulce. El señor buscó en su bolsillo y luego le extendió la mano sonriente, le entregó un chupete de esos que tienen chicle adentro, acarició la cabeza del niño y desapareció en la oscuridad.

Cuando Pablito salió de su asombro, reemprendió la caminata lentamente, despreocupado. Puso el chupete en el bolsillo izquierdo y decidió que lo disfrutaría cuando los demás duerman o, mejor, al bajar en la mañana.
Abrió la puerta tembloroso y entró despacio, cabeza gacha. Cuando levantó la mirada quedó perplejo; la mesa estaba puesta, Asunta servía, papá estaba sobrio, todos compartían. Y no hubo paliza, y había chocolate y pan de Navidad, ¡hasta mantel había!; en la esquina esperaban cinco pequeños paquetes. Pablito salió al patio, dio un brinco espectacular y su agudo chillido se escuchó hasta el mismísimo polo norte:

- ¡Existeeeeee....!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Me doy permiso

ME DOY PERMISO.
Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.
Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.
Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas
Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron.
El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.
Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.
Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.
No he nacido para ser la víctima de nadie.
Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.
Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.
Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.
Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.
Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo.
Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.
Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.
Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados.
Prefiero las relaciones menos densas.
Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser AUTENTICO.
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, queme disgustan o que no deseo.
No me esfuerzo por complacer.
Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquilo y firmemente diciendo que NO. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “NO”.
Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.
Elijo lo que me da salud y vitalidad.
Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.
No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
JOAQUÍN ARGENTE.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Chau viejita, nos vemos!


Ayer, de manera sorpresiva, me toco decirle "hasta luego" a mi viejita. Dejo este mundo como a ella le gustaba, siempre dando una sorpresa, siempre dando la "nota",
Para un hijo, hablar de su madre y de lo que significa es intentar describir millones de sensaciones, que solo pueden resumirse en una palabra: mamita.
Esta es la foto de Año Nuevo 2013/2014, y con esa misma expresion de paz y felicidad, hoy la despedi.

Describir todos sus esfuerzos, desvelos, trabajo y preocupaciones que tuvo y tenia por mi hermano y por mi es desandar no solamente una inmensa redacción, sino urgar en lo mas intimo de los sentimientos, cosa que hoy me cuesta mucho.

Mis viejos siempre me educaron para dar amor en vida, no llorar en la muerte. Y es asi como lo estoy enfrentando, con el abrazo eterno de la única gran mama que me queda (mi esposa) y el amor de mis tres hijos, que siempre me acompañaron y acompañan en cada una de nuestras aventuras.

Creo haber sido un buen hijo, definitivamente no excelente, pero que estuvo a su lado cuanto y como pudo, y cuanto ella quiso. Porque siempre se enojaba cada vez que la sobreprotegia o la cuidaba en exceso, poniéndome cariñosamente en el lugar que entendía me correspondía.

Solo lamento profundamente que se haya ido de viaje habiendo sido incapaz de torcer la ultima imagen mía, medio vencido, sin un futuro profesional definido. Muchas noches pensaba en la preocupación que le generaba y cuanto le dolía mi situación. Por eso, es que a varios que colaboraron, por acción u omisión, en mi realidad, simplemente quería recordarles que le quitaron parte de su tranquilidad, y que eso se lo llevo en la valija. Definitivamente, la vida les va a devolver lo mismo, porque así es la Justicia del Señor.

Cumplió con todo lo que se propuso en la vida, y viaja como ella deseaba: tranquila, en paz y sin dejar deudas a nadie (muy por el contrario, ayudando a sus hijos y como Abuela Narradora, regalándole a los mas chicos un rato de ilusiones y fantasía).

Y ahora, mas que nunca, va a estar con quien, después de sus hijos, fue el amor de su vida, mi papá.

Solo te ruego que ilumines el camino de tus nietos, que te amaban con locura y que se fundieron en un abrazo de amor con mi hermano y conmigo. Yo estoy en la mitad del camino, y estoy haciendo todo lo que puedo, pero ellos tienen toda la vida por delante y necesitan del registro de sus abuelos, a quienes amaban con locura.

A mi ya me dejaste el orgullo de ser un Gonzalez Leiro de pura cepa, lo cual es muchisimo en un mundo donde la honestidad, la palabra, la familia, el trabajo y el respeto no son moneda corriente, mas vale son animales en extincion.

Viejita, como te dije hoy después de darte un beso: nos vemos en un tiempo mas. Saludalo a papa de mi parte, y decile que algún día nos vamos a abrazar nuevamente.

Gracias mamita!!!

Dios te tenga a su lado, te lo mereces largamente.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Que tenés?

En muchas oportunidades, la vida y los resultados se dirimen por lo que tenés. Parece un pensamiento materialista, pero si empezas a contabilizar el haber, podes llegar al resultado de la ecuación de manera eficiente.

 A modo de simples ejemplos:

- Tenes amigos verdaderos, esos que te acompañaron en los buenos y malos momentos, y que a través del tiempo siguen ahí. Y tenes esos que se acercan en alta temporada, solo por interés, o utilizar tu sombra para cubrirse de sol de Enero.
- Tenes una familia encantadora, mas nuclear que atómica, y por la que trabajas todos los días. Y tenes también familia que, de manera espasmódica, es capaz de arruinar la mejor de las sobremesas navideñas.
- Tenes a los grandes analistas de la realidad, la vida y el origen del mundo, que a duras penas pueden mantener sus pantalones en la cintura. Y tenes a los silenciosos, que con una mirada te llevan a recorrer un universo de conocimiento.
- Tenes al tipo honesto, leal, componedor, que cuando tiende su mano lo hace despojado y, a la vez, lleno de interés por tu ser. Y tenes a los despojados de cualquier escrúpulo, que solo la dan esperando algo a cambio.
- Tenes a quienes la lengua les funciona mucho mas rápido que el cerebro y el corazón. Y tenes corazones con cerebro, en los cuales la palabra intrépida es lo que menos abunda.
- Tenes hijos por los cuales llenarte de orgullo, que te acompañan y dan razón a tu existencia. Y no los tenes, ya que son hijos de la vida.
- Tenes éxito pasajero, reconocimientos efímeros y dulces palabras que sobrevuelan tu cabecita. Y tenes a los grandes tipos, que no tienen nada de lo anterior pero con los cuales sentarse a compartir un café de dudosa receta es un placer inigualable.
- Tenes dinero. Y a mayor cantidad, la regla es inversa: menos tenes de mucho que tenias cuando no lo tenias (arréglate con el trabalenguas….).
- Tenes la palmada amistosa en el hombro, que rápidamente puede evaporar una lagrima. Y tenes de las otras palmadas, las que te dislocan el hombro.
- Tenes sexo, el cual es una parada necesaria (dos o tres por semana resulta hasta espiritual). Y lo extrañas cuando no lo tenes.
- Tenes una compañera/o de ruta, que te hace del mejor copiloto y toma el volante cuando estas cansado de conducir. Y no lo/a tenes, cuando solo te interesa correr tu propio grand-prix.

Seguramente, arrancaste pensando en lo material. Y, si lo analizas con honestidad brutal, lo que tenes podría ser lo que no queres tener.

Nada mejor que la sinceridad con uno mismo. El espejo en casa refleja tu imagen, la cual colocas subjetivamente donde pensas que esta. Pero nada refleja mejor que los espejos que te rodean, para conocer realmente el contorno de tu ser.

Y vos, que tenes?

lunes, 15 de septiembre de 2014

A vos, mi viejo.

(Intento de poesia, escrita hace 28 años atras)

Quiero hablar de vos
y no encuentro las palabras
tendria que haber escrito
un poco todas las mañanas.

Como poder juzgarte
por lo que caminaste en la vida
si muchas veces tropezaste con injusticias
y quedaste callado, masticando tu ira.

Y si no tuviste un juguete
tu me diste dos,
de chico no escuchaste consejos
tu me diste mil,
dejandote de lado
y olvidandote de tu persona
cuando me encontraba en problemas
no dormias ni una hora.

Y aca me ves, mi viejo
caminando al lado tuyo
siempre te tengo presente
cual foto pegada a un muro.

Sos un gran tipo mi viejo
gracias por tu sabiduria, gracias por tu paz
y todo lo que me das
lo guardo en suave terciopelo,
siempre estas alla arriba
muy cerca del Cielo.

Y no digo mas
solo siempre te espero
solo voy a escribir en aerosol
un gran cartel en una pared
que siempre le de el Sol
y diga un gran
Te quiero!!

JGL - 1986

jueves, 11 de septiembre de 2014

Feliz dia del Maestro!!

Hoy, 11 de Septiembre (o Setiembre, como mas te guste) se festeja en Argentina el dia del Maestro.

Gracias a todos los Maestros que formaron y forman parte de mi vida y que, a pesar de los contratiempos, se levantan todos los dias con la alegria de cumplir uno de los trabajos mas dignificantes y dignificadores de la vida.

Simplemente, gracias!!


martes, 9 de septiembre de 2014

La balanza, la espada, el armario y el paquetito (historias domesticas)

Mucho le escribi (y lo sigo haciendo) a mi esposa, la cual hace casi 28 años me acompaña (y nos acompañamos) en cada una de nuestras aventuras. Hoy, historia de entre casa (y en pantuflas).

21 de Noviembre de 2011

Esta es una pequeña historia, de esas que se pierden en lo cotidiano de la vida, pero que no deberian pasar desapercibidas. Es una de esas historias que transitan invisibles a los ojos de los mortales, pero que definitivamente quedan en la retina de Dios.

Es una de esas historias que quedan arrumbadas en el armario de los vahos etilicos de los porcentajes grandilocuentes, la euforia del futbol popular, la desidia de quien deberia dar el ejemplo y la falta de vocacion.

Es una de esas historias que transitan las horas de muchos dias, pero que no pasan desapercibidas para mi. Esta es la historia de una Jueza que no era Jueza, pero que merece serlo.

Cuenta la historia de una mujer, que un buen dia decidio estudiar Derecho. Sagitariana ella, nacio (al igual que quien escribe) con un profundo sentido de Justicia. Cuenta la leyenda que es muy dificil darle la mano para saludarla, ya que siempre las tiene ocupadas con una balanza y una espada. Y sigue la leyenda planteando sus grandes problemas de vision, dado que una venda ocupa sus ojos.

Esa mujer, la cual asimilo el Derecho tan rapido como la bebida gaseosa que tanto le gusta, sorteo con exito todo lo que encontro en el camino (incluyendo a quien suscribe y la maternidad de dos de sus tres soles) para obtener lo que siempre habia deseado, para hacer suya una voluntad inquebrantable por llegar a donde se lo propuso, su titulo profesional.

Un buen dia, esa mujer solto una frase de esas que quedan para siempre: "No puedo vivir quejandome desde afuera, necesito participar y luchar para que esto cambie". Y alli fue, sin la posibilidad de dar la mano por lo que contaba la leyenda, a enfrentarse con la hostilidad de un armario mal armado.

Tuvo su primer gran batalla, la cual libro sin ninguno de sus cuatro fieles soldados. Pareceria que lo hizo de puro valiente, aunque la razon era muy distinta: no queria lastimar mas aun a uno de sus soldados, el cual estaba muy herido y necesitaba recuperarse.

Pero como todo en la vida, tuvo su revancha. Ahi si encontro su lugar, lo que definitivamente le hacia bien y mal al mismo tiempo, pero la hacia sentir viva y al servicio de su sociedad.

Sigue contando la historia que un dia, un simple tramite administrativo se le interpuso en el camino. Y nuevamente lo supero. Dicen quienes saben que "el titulo habilita pero no capacita", y esta mujer es, sin lugar a la mas minima duda, mas capaz que titulada.

La historia sigue narrando que, un dia cualquiera de Noviembre, esta mujer llego a su casa cargando no solamente el cansancio de un dia de trabajo, sino un pequeño paquete de lagrimas. Esas lagrimas no eran de alegria o tristeza, sino de desazon por encontrarse son el armario cerrado, y que en apariencia no habia forma de abrir.

Soy un convencido que las historias domesticas tienen esa extraña magia, la cual ni grandes estudiosos, ni grandes escritores, ni grandes politicos o cientificos pueden develar. Esas pequeñas historias son las que cruzan en el camino a chicos en situacion de abandono, y que hacen que una gran madre piense en hacerles lugar en su hogar, por la simple (y gran) razon de reconfortarlos y darles un podo de ese amor que, de manera desinteresada y en un acto de grandeza, comparte con quien no tiene su genetica.

La experiencia dicta que un examen puede darse bien, pero la vocacion no se estudia, sino que se lleva dentro. Y esa mujer lleva en su sangre una infinita vocacion, que impregna por completo su ADN. Esa mujer, que no es Jueza, ya lo es por merito propio y sin ayuda externa ni tramite administrativo de rigor.

Porque ha rendido con honores el mas dificil de los examenes, para el cual no hay ni fecha, ni preparacion o chance de estudiar posible, que es el amor por lo que uno hace.

Termina la historia de esa mujer que, despues de vaciar y limpiar su pequeño paquetito de lagrimas, enfrento nuevamente el dia con su espada, su balanza y su venda, tal como habia empezado el dia anterior.

Esta es la historia de una mujer que se llama Fabiana. Asi de simple, con todas las letras. Hija de un italiano y una italiana que llegaron un dia a Argentina para tener y construir un futuro mejor. Futuro el cual, con su vocacion  y paquetito de lagrimas esta definitivamente ayudando a construir.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Las medias, los seres humanos, la falta de memoria y las actitudes

11 de Agosto de 2011

Hoy me desperte particularmente reflexivo, la mañana transparente y un buen mate con bizcochos son complices para que me siente a escribir.
Pasa el tiempo, me pongo "menos joven" y no dejo de sorprenderme por como el tiempo no solamente cura las heridas, sino tambien como afecta la memoria.
Cuando hablamos de medias, el acervo popular las utiliza para describir dos situaciones: una, en la cual dice "las medias son para los pies". La segunda, para decir "se dio vuelta como una media". El conocimiento de la gente es innegable, por una cuestion de practica en el arte de vivir, y la explicacion de cada ejemplo es innecesaria ya que son, definitivamente, frases por demas elocuentes.
Los seres humanos, parte fundamental de esa sociedad, transitan en muchas ocasiones por situaciones en la cuales, sin quererlo, somos medias. Algunos las utilizan como correponde y para lo que fueron creadas. Otros, simplemente para hacer honor al conocimiento popular.
Al mal uso de las medias se suma la falta de memoria. Siempre me acuerdo de una frase que decia mi viejo (a quien, cada dia que pasa, extraño un poco mas): "NUNCA TE OLVIDES DEL AGUJERO DE DONDE SALISTE (lo decia en ambos sentidos), PORQUE EL DIA QUE ESTES MUY ALTO, TE SERVIRA PARA BAJAR EL NIVEL DE SOBERBIA (P.D.: el extrañarlo no es por las diferencias que siempre tuvimos en varios temas, sino porque su lucidez y sencillez como persona son dificiles de encontrar).
La falta de memoria es terrible, devastadora. nunca voy a olvidar la cara de Antonia, mi suegra (con quien llegamos a querernos casi como madre e hijo, y a quien tambien extraño mucho), cuando un dia me pregunto: "Y vos quien sos"?. Sufria de Alzheimer, una enfermedad desgarradora para el entorno de la persona. Una enfermedad de la que sufre muchisima gente, y no necesariamente afectada por dicho mal....
Creo que las buenas (y las malas) actitudes son las que nos marcan como personas, y en la cual nos reflejamos todos los dias. Dicho reflejo es el que ven y miran nuestras familias, amigos y conocidos. Dicho reflejo es sobre el cual nuestros hijos nos juzgaran como padres. Dicho reflejo sera la carta de presentacion ante Dios, Buda, Ala, Mahoma, Jehova o cualquiera sera nuestro credo.
"Es una cuestion de actitud", como diria Fito Paez, con quien comparto el asco, aunque creo en mi caso por causas mas nobles. Asco como el de Luca Prodan, aunque no fue el determinante para pelarme, sino el paso de los años y la genetica (y conste que en el camino conoci muchas Rubias Taradas.....)
Las medias correctamente puestas, el ser humano, la buena memoria y las mejores actitudes no son moneda corriente, ni se encuentran facilmente en la gente. Me atrevo a decir que me sobran los dedos de las manos para contar gente asi (al menos que conozca bien), por eso naturalmente el tiempo lo hace a uno selectivo, y quiere guardar a dichas personas para si.
Esta reflexion esta dedicada a mi esposa, a mi hermano, a mi mejor amigo y su esposa, a dos viejas (y entrañables) amigas de Mercado, a alguien que me ha demostrado con el tiempo que puedo considerarlo un gran amigo y a dos o tres personas mas. A todos ellos los conozco hace tiempo y, a pesar que toda rosa tiene espinas, nunca hay que dejar de admirar su belleza. Y no cambiar con el tiempo (en lo esencial, lo etico, lo moral), es la mas bella de todas las virtudes que conozco.

P.D. Ah!!! Me olvidaba....."Oh, oh, oh, Nada Personal, oh, oh oh"!!!!!!

Sera Justicia..... Divina


domingo, 7 de septiembre de 2014

El lado oscuro (reflexiones solitarias de Darth Vader)



Muchos saben que, mas alla de gustarme el cine (bueno, malo, Clase A o Clase Z), soy un fiel devoto de la saga de Star Wars. Confieso no estar mal del bocho (a veces tengo mis deslices), pero mi tiempo libre me pone la cabeza a funcionar, y decanto (o desbarranque...) en hacer un paralelismo entre la saga y la vida cotidiana, al menos desde mi perspectiva y de las experiencias vividas (pasadas y actuales).

Soy de los que paso parte de la infancia y adolescencia odiando a Darth Vader. Naturalmente, los hombres buscan personificar al mal, ya sea por el que sufren o por el que ven sufrir. O simplemente buscan a quien echarle la culpa de todo lo malo que los rodea, y hasta depositar los propios errores en otro.

Nadie mejor que Darth Vader. Malo (malisimo!), con rara respiracion, con mucho poder (mas del que podriamos imaginar), con el visceral odio de matar a Obi Wan, de perseguir a Luke y Leia (ambos sus hijos), todos ellos con la bondad y buenos valores que podemos encontrar al alcance de nuestra mano.

Pero.... siempre hay un pero. Vino la segunda trilogia y Darth Vader (Anakin Skywalker) se corrio rapidamente de la mira donde lo tenia apuntado, y lo empece a entender un poco mas (a pesar que nunca lo justifique) en sus modos y sus formas. Confieso que mi buena memoria hace que no me olvide de las broncas que me hizo dar, pero logro que no fuera tan rigido con este buen señor.

Anakin, presionado por su ambicion y las mentiras del Emperador, no solamente le dio la espalda a quien habia sido su Maestro, sino que termina asesinando (fisica y espiritualmente) a su ser amado (Padmé Amidala), cegado por el poder, debilitado por las mentiras, seducido por la facilidad de culpar al resto por su propia realidad. Darth Vader, inmerso en un circulo de odio y mentiras, persigue hasta a sus propios hijos (casi llegandolos a matar).

El Lado Oscuro es una diferente definicion de la debilidad humana. Significa todo lo malo que expresamos, que exteriorizamos, que provocamos, tanto a nuestra propia persona como a los que nos rodean. El Lado Oscuro personaliza el odio, la falta de perdon, el no saber escuchar, el depositar responsabilidades propias en el Inbox de terceros.

Pasarse de bando es facil, y mucho. Es facil ser escuchado cuando se tiene poder (que arrastra a los infaltables adulones), es facil modificar la opinion del resto cuando tenes un monton de Troopers Imperiales atras tuyo apuntandole a la cabeza a tu projimo. Es muy facil culpar a Padmé de traicion olvidandose de cuanto la amaba, y siendo Obi Wan quien se habia escondido en la nave para detener su carrera contra la galaxia.

Supongo que muchos de estos pensamientos deberian pasar por la cabeza de Darth Vader, en esos momentos de soledad con la mirada perdida, a traves del vidrio del Imperial Star Destroyer. Supongo que muchas veces se habra preguntado "porque", sin encontrar la respuesta.

Si, ya se!!!! Conozco como termina el Capitulo VI (estan hablando con un fanatico....). Darth Vader herido, cansado, lastimado de muerte y bastante viejo, le revela su real rostro a Luke, redimiendose de todos sus pecados, siendo perdonado y muriendo.

Sobrellevar y vencer a lo dificil (creemelo) termina siendo atractivo, mucho mas que lo facil. Facil termina siendo lo imposible, si uno se lo propone.
Proponerse mantener nuestra vida al lado de la Fuerza puede hacer que nuestro cosmos empiece a cambiar.
Para cambiar, hace falta un gran corazon, mucha fortaleza interior y proponerselo.
Y para proponerselo, basta recordar como termino Darth Vader. Utilizo toda una vida de manera equivocada, y solo en el ultimo momento de su existencia, tuvo todo lo que debia tener para redimirse, para ser perdonado. Pero ya era tarde, muy tarde.

Supongo que es lo que reflexiono Anakin en sus ultimos minutos, y es lo que reflexiono todos los dias. La unica presion que siento es la del paso del tiempo, y la necesidad de llegar a mi ultimo suspiro habiendo transitado mi vida del lado de la Fuerza, yo y mis seres amados.

No dejes que el Lado Oscuro te seduzca, su exito termina cuando dejas esta Tierra. No seamos otro Darth Vader.

May the Force be with you.


sábado, 6 de septiembre de 2014

La mesa de un cafe (Ada Leiro)

(Mi primer entrada, dedicada a mi madre. Esto lo escribió, es su homenaje al Tango, que tan bien bailaba mi padre y ella, juntos)

Acodados, en la mesa del café, nos invaden los recuerdos, y poco a poco, como en cámara lenta, van surgiendo...... surgiendo.....
Te acordás hermano, que tiempos aquellos? El Café de los Angelitos alli, en Rivadavia y Rincón, lo alegramos con nuestros gritos al ver llegar a "Carlitos" a compartir la reunion.
Y no es menor la emoción... cuando veo a Milonguita, la pebeta más linda e´Chiclana, que en aquellas noches de verano soñaba.... soñaba....Y a María, la más mía, la lejana, al lado de Grisel que susurraba. No te olvides de mi.... de tu Grisel.
Siii las calles hablaran!!!! Una calle en Barracas al Sur, una noche de verano.... y la de Belgrano. Caserón de tejas, cuando en el pianito de la sala obscura temblaba la melodía de un vals.
Y el barrio..... cuentan que fue la piba de arrabal, la flor del barrio aquel. Y se pasea por sus veredas, la piba más mimada de la calle Pepirí. Patio de la Morocha que alla en el tiempo... el conventillo.... los bailongos de arrabal que por las noches se armaban..... entre cortes y quebradas del bailarin compadrito de Barracas del Sur.... en la de Hansen... Armenonville, Tabarís, Chantecler.... pá que seguir recordando.
Tiempos viejos, caravanas.... fugitivos donde están?
No puedo con la emoción... Mirá, nos vemos un día cualquiera, cuando la nostalgia nos vuelva a invadir el corazón. No te olvides.... aquí, aquí en el Café La Humedad.

Chauuuu!! Chiquilín de Bachín... Adiós Nonino..... Saludos al piantao.... piantao.....

Ada Leiro - 2014